Reflexión del día: Siguiendo a Jesús

El evangelio de hoy nos invita a reflexionar en el verdadero motivo de seguir a Jesús y es que muchas veces nos pasa como a esos personajes que buscaban a Jesús por un motivo erróneo, y eso sucede porque pensamos que Jesús es la solución inmediata de nuestros problemas, nuestra varita mágica a la cual acudimos cuando queremos desaparecer algo o alguien y la respuesta de Jesús es contundente y nos aclara e incentiva a hacer lo que en verdad importa.

Hermanos, tenemos un Dios tan bueno que se complace en bendecirnos aunque no lo merezcamos, pero el verdadero conflicto está cuando solo nos acostumbramos a recibir de Él el alimento diario y no queremos seguir avanzando, esto les pasó a los judíos nos lo muestra las Sagradas Escrituras; "DESPUÉS de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos." ¿Por qué la gente buscaba a Jesús? ¿Para adorarlo? ¿Para aprender de su palabra? ¿querian que Jesús nos de su vida? No! Simplemente querían seguir comiendo gratis y fácil, sin trabajar… ¿No se parece esto a nosotros? ¿Acaso no hacemos esto cuando lo buscamos para que nos ayude de algún mal y luego ni nos acordamos de Él? Así es hermanos, nosotros cometemos el mismo error que estos judíos.

Y Jesús en su evangelio nos hace un reclamo; "En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros" Pero no lo deja allí, sino que nos regala una fórmula para ganarnos el sustento; "Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios"

Y nos debemos preguntar lo mismo que los judíos de ese entonces; "«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?»" Y Jesús nos da la respuesta; "La obra de Dios es esta: que creáis en el que él ha enviado»." Cualquiera de nosotros puede decir que esto es sencillo, es más, que ya lo cumplimos… Pero la verdad es otra, pues, el Protomártir San Esteban nos enseña en qué consiste creer en Jesús.

San Esteban nos enseña las características que debemos tener los que creen en Jesús, y la primera es estar llenos de gracia y poder, y acontinuació nos dice la palade qué trata esto; "realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo." Esto no significa ser los super hombres del siglo veintiuno que salvarán al mundo de las garras del mal, pero sí nos convertimos en verdaderos seguidores de Jesús cuando le damos pan al hambriento, cuando vestimos al desnudo, cuando somos amables y amamos a nuestro prójimo, es así como todos pueden la gracia de Dios en estos grandes signos.

Al hacer estos grandes prodigios en medio del pueblo, la siguiente característica se hace evidente; "Entonces indujeron a unos que asegurasen: «Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios»." Es que si no se levanta para estar en nuestra contra el enemigo algo hacemos mal, siempre que seguimos a Jesús nos odiaran y mentirán para hacernos caer. Pero lo mejor de todo, es que cuando verdaderamente seguimos a Jesús, Él viene a nuestro auxilio y nos pasará con o le pasó a San Esteban; "Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba." No podrán con nosotros, porque el Espíritu de Dios vive en nuestros corazones.

Ya para ir finalizando, todos tienen que ver en nosotros algo especial, algo diferente, un cambio muy significativo, así como aquella noche cuando nuestro Señor fue apresado injustamente, la gente reconoció que el apóstol Pedro seguía a Jesús por su forma de hablar, su cambio lo delató. Así nos debe pasar a nosotros; "Todos los que estaban sentados en el Sanedrín fijaron su mirada en él y su rostro les pareció el de un ángel." Es que cuando hacemos ls obra que Jesús nos mandó hacer la luz de Cristo es reflejada en nosotros como pasó con San Esteban.

Hermanos, hoy el Señor nos ha invitado a seguirlo de verdad, de corazón y con amor, no por un interés pasajero, sino para toda la vida. Trabajemos por el Pan que no parece, creamos en Jesús y hagamos que su Santo Nombre sea glorificado por nuestras obras. Amén.

Seminarista Luis Torres.

Homilía del día: CAMINO A EMAUS

El Evangelio de hoy está lleno de muchas lecciones para nuestras vidas ya que en verdad podemos identificarnos con los discípulos del Señor que ya habían claudicado en su esperanza con la muerte del Señor.

Iniciemos con una pregunta, ¿Cuántas veces hemos perdido nuestros sueños? ¿Cuántas veces nos queremos rendir y dejarlo todo? Los discípulos de Emaus estaban exactamente así, habían dejado sus sueños y esperanza a sus espaldas y dice el evangelio; "AQUEL mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios;" Muchas veces nos alejamos de nuestros sueños, de nuestro llamado porque perdemos la esperanza, huimos al no entender lo sucedido y cerramos nuestro corazón para cualquier posible solución.

Los discípulos de Emaus pensaban que Jesús los libraría del yugo romano, que Jesús era más grande que cualquier profeta… Pero Jesús había muerto aunque iban recordando con melancolía todo lo que dejaban atrás. Y dice el pasaje; "iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido." Así también nos sucede a nosotros, nos lamentamos y recordamos con nostalgia las cosas hermosas que nos han pasado y deseamos que regresan.

Pero las Sagradas Escrituras nos enseñan qué debemos hacer con el pasado; "«Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados." No nos podemos quedar anclados en el pasado porque no nos deja vivir el presente y el futuro.

Entonces el Señor sale a nuestro encuentro en el camino de la vida para darnos un nuevo empuje, un nuevo amanecer y nos ayuda a salir del agujero donde estamos; "Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo." Los ojos de los discípulos no reconocieron al Señor porque estaban anclados el lo que no pudo ser. Y dice la palabra que Jesús se les acercó y les preguntó; "¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?" No es que no sabía el Señor, es que siempre nos da la oportunidad de despertar.

Hoy nos pregunta el Señor: ¿Qué son esos pensamientos que brotan de tu corazón? ¿Qué son esas conversaciones que siempre mantienes con tus compañeros? ¿Por qué tanta desesperanza? y ¿Cuántas veces Jesús ha querido despertarnos y no lo vemos? Seguramente nos pasará como estos discípulos; "Ellos se detuvieron con aire entristecido, Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le
respondió: «Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?»" es que cuando alguien nos pregunta el porqué de nuestra situación respondemos con tristeza y pensamos que nadie nos entiende.

Y salta el Señor con algo maravilloso que nos debe enseñar a cómo salir del problema, pues, nos enseña que ellos no veían claramente quien era Jesús. NO VEÍAN CLARAMENTE EL PLAN DE DIOS; "Él les dijo: «¿Qué?»" y continúa; "Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron."

Ellos solo conocían una parte incorrecta de la historia del Señor, pues, pensaban que era solo profeta sin saber que era más que eso, ellos tenían otro plan entre manos que se parecía mucho a los planes del Señor, pero que no eran los planes del Señor; "Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió." Aveces cuando estamos en ese tipo de situación aunque el Señor nos envíe una y otras señales no las reconocemos porque seguimos aferrados a nuestros propios planes. Y esos planes, esas ideas ancladas en nuestro corazón no nos permiten ver más allá; "Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron»"

Entonces el Señor comenzó a a restructurar la vida de estos discípulos, inició a formar su esperanza de nuevo en el plan y propósito de Dios, a través de tres elementos importantes en nuestra vida.

Y el primer elemento es lo que dijo el Señor, sobre la Mesa de la Palabra; "Entonces él les dijo:«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?»." Y sigue el pasaje; "Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras." les sirvió la mesa de la palabra el mismo Dios, pero aún así la pura mesa de la palabra no hizo que los discípulos despertaran.

Así que tenemos el segundo elemento, el clamor y la oración; "Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída»" Es que los discípulos le pidieron a Jesús que se quedara, hermanos, Dios muchas veces simula que pasará de largo en nuestra vida esperando que le supliquemos que se quede y precisamente de eso se trata la súplica, querer que Dios se quede en nuestra vida.

El tercer elemento es la Mesa Eucarística y nos la sigue mostrando el evangelio; "Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando." La Eucaristía es un Sacramento que te hace participar de forma real de la muerte y resurrección de Jesús, fue cuando partió el pan cuando lo reconocieron, esto fue lo que hizo que sus ojos se abrieran para regresar a Jerusalén de donde estaban huyendo. Para regresar a la esperanza, a la vitalidad de la fe; "A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieran". La Palabra, la oración y la Eucaristía nos devuelven la esperanza para volver a gozarnos en Cristo, es el poder de la Eucaristía que logró que los discípulos abrieran los ojos.

El pasaje continúa con algo aparentemente triste; "Pero él desapareció de su vista" Jesús desapareció después de la Eucaristía porque sabía que los discípulos reconocerían que Jesús estaría en siempre en la Eucaristía. Después que nuestros ojos se abren por la acción del Señor no importa que el Señor aparentemente ya no lo vemos, ya no está. Nuestros ojos fueron abiertos; "Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?»

Una vez que sus ojos fueron abierto ellos encontraron los planes de Dios para su vida; "Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón»" notemos que se movieron de inmediato estos discípulos, y nosotros debemos imitar esta velocidad en hacer la voluntad de Dios. Ya no contaron más con tristeza lo que dejaron, ahora contaban con alegría su nuevo camino, pues dice; "Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan."

Cristo hoy se nos ha acercado en nuestro camino para hacernos reflexionar sobre nuestros sueños, nuestra lucha, nuestras metas. Salgamos en el poder del Cristo Resucitado y regresemos a nuestra Jerusalén anunciando que ¡Es verdad, Cristo ha resucitado, Aleluya! Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.

Homilía del día: UNA VIDA DE SERVICIO

Es notorio el día de hoy la importancia que tienen los llamados a atender las necesidades diarias de los fieles. Aunque el pasaje del libro de los Hechos se refiere al ministerio diaconal, podemos usarlo para muchos de los ministerios seglares que tenemos en nuestra iglesia, entre ellos los Líderes de GDS.

Hoy vemos una realidad constante en todas las épocas; "En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, diciendo que en el suministro diario no atendían a sus viudas." Esta realidad ha pasado desde el inicio de la iglesia hasta nuestros días, pues, al estar la iglesia en constante crecimiento y con ella los problemas, las responsabilidades el Señor convoca a nuevos ministerios para ayudar en este trabajo.

Pero debemos estar claros cin el papel de cada quien; "Los Doce convocaron al grupo de los discípulos y les dijeron: "No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos de la administración." Es una responsabilidad muy seria y exigente, que envuelve sus características.

Dice la palabra; "Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros," Y es que todos nosotros fuimos seleccionados por el Señor y aceptados por la iglesia, ella es la encargada de preparar a los ministros del Señor.

Dice las palabra de Dios que estas personas deben tener tres características indispensables.

La primera características es; "hombres de buena fama." ¿Qué es una persona de buena fama? Sucede que en la iglesia podemos encontrar todo tipo de personas, así que estas personas deben ser de confianza a las cuales se les pueda confiar la verdad Cristiana. También significa personas sumisas, no que discutan por todo, así que debe aprender a obedecer aunque no esté de acuerdo con algo. Hombre de buena fama también significa personas que no tengan una vida doble, que sean íntegros y transparentes, que sean personas conocidas por su amabilidad en su trabajo, con sus vecinos y donde sea que se encuentre. También deben ser personas que respeten los fieles.

Además de ser hombres de buena fama, tenemos que estar; "llenos de Espíritu Santo" esta es la segunda característica. ¿Qué significa estar llenos del Espíritu Santo? El ser llenos del Espíritu es una característica constante, es decir, debemos llenarnos del Espíritu a cada momento y dice el apóstol Pablo en su carta a los Efesios; "No se emborrachen, pues perderán el control de sus actos. Más bien, permitan que sea el Espíritu Santo quien los llene y los controle." Estar llenos del Espíritu Santo es dejarse controlar por Él, así como controla el alcohol al que bebe que hace cosas que estando sobrio no haría. Estar llenos del Espíritu Santo es entonces, hacer cosas que antes no haríamos porque estamos llenos del Espíritu Santo.

Ahora, ¿Cómo saber si estamos llenos del Espíritu? Esta prueba se puede hacer con este verso de la carta a los Gálatas; "En cambio, el Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto." Si no pasamos esto no estamos llenos del Espíritu y dice algo más el apóstol; "Si el Espíritu ha cambiado nuestra manera de vivir, debemos obedecerlo en todo. No seamos orgullosos, ni provoquemos el enojo y la envidia de los demás por creernos mejores que ellos."

La tercera característica es estar lleno de; "sabiduría, y los encargaremos de esta tarea:" Estar lleno de sabiduría es como dice el apóstol Pablo; "No se olviden nunca de las maravillosas enseñanzas de Cristo. Y cuando se enseñen unos a otros, o se corrijan, háganlo de manera inteligente. Canten salmos, himnos y cantos espirituales, dando gracias a Dios de todo corazón." Y también dice el libro de proverbio; "Todo el que quiera ser sabio debe empezar por obedecer a Dios. Pero la gente ignorante no quiere ser corregida ni llegar a ser sabia."

De esa forma el ministerio apostólico era más efectivo en sus responsabilidad primera, dice; "nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra." Cuando todos hacemos bien este trabajo el ministerio apostólico puede hacer el encomendado por Cristo.

Los ministerios son comisionados para que sean efectivos; "La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía." Y también dice;:"Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando."

Esto hizo y hace a la iglesia más efectiva para cumplir la Gran Comisión; "La palabra de Dios iba cundiendo, y en Jerusalén crecía mucho el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe."

Como vemos, queridos hermanos, nuestro ministerio, sea cual sea, debe estar basado en características definidas en las Sagradas Escrituras, estando bien claros en cual es nuestro papel en la gran obra de Dios y haciendo las cosas a la manera de Dios. De esa forma la iglesia seguirá creciendo hasta aquel día que nos encontraremos con el Binaventurado Rey de reyes y Señor de señores. Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.

Homilía del día: ¿Cuál es Tu Nombre?

Si algo nos enseña las sagradas escrituras es a mantenernos claros en el llamamiento de Dios para nuestras vidas y no dejarnos mover de nuestro lugar para ser efectivos en nuestro ministerio.

Jesús pudo ser Rey, de hecho lo era, y sin duda alguna sería el mejor de todos, pero Jesús sabía muy bien que aunque podía ser Rey y podía hacerlo muy bien ese no era su rol, su papel y por esto dice el apóstol Pablo; "La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y, al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!" Pudo ser Rey, pero su lugar era de siervo sufriente, de Redentor.

Es por ello que el evangelio nos enseña algo precioso; "La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: «Este es verdaderamente el Profeta que va a venir al mundo». Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo." Jesús huyó de la multitud para que nadie le robe el lugar de siervo sufriente. Hermanos, Jesús no se dejó mover de su lugar a pesar de las muchas agresiones que recibiría, y dice el apóstol Pablo en su carta a los Romanos; "En virtud del don que me ha sido otorgado me dirijo a todos y a cada uno de ustedes
para que a nadie se le suban los humos a la cabeza, sino que cada uno se estime en lo justo, conforme al grado de fe que Dios le ha concedido" Nosotros debemos permanecer donde Dios nos coloque, pues, siempre el enemigo tratará de ofrecernos los reinos del mundo para quitarnos lo que Dios nos ha dado.

Hoy las lecciones nos enseñan dos principios que debemos aplicar en nuestra vida para poder permanecer perseverantes en el llamado que Dios ha hecho a nuestra vida.

Lo primero que debes aprender de este principio es a saber quién tu eres, ¿quiénes somos? Dios quiere que conozcamos al Cristo que se forma en nosotros, y tomemos este ejemplo y reflexionemos en el, Jacob, Dios cambió el nombre de Jacob y con él su naturaleza; "Cuando Jacob regresaba de Padán-aram, Dios se le apareció otra vez y lo bendijo de esta manera: «Tú te llamas Jacob, pero ya no te llamarás así; desde hoy tu nombre será Israel.»" Jacob significa suplantador, tramposo, el que quiere tomar un lugar por la fuerza, con artimaña. Israel en cambio, significa el que lucha con Dios, soldado de Dios, reinará con Dios. Miremos el cambio tan significativo que Dios transformó a este hombre de tramposo a soldado de Dios.

El apóstol Pablo nos enseña qué tiene que ver esto con nosotros; "Ahora que estamos unidos a Cristo, somos una nueva creación. Dios ya no tiene en cuenta nuestra antigua manera de vivir, sino que nos ha hecho comenzar una vida nueva" En otras palabras, Dios te va a usar no como lo que eras, sino como lo que eres en su propósito. Dios hará que tu Jacob desaparezca para que nazca el Israel de tu corazón.

Y no fue sino hasta cambiarle el nombre a Jacob que le hizo esta promesa; "Después que Dios le cambió el nombre, le dijo: «Yo soy el Dios todopoderoso; ten muchos hijos y descendientes. De ti saldrá una nación y muchos pueblos, y entre tus descendientes habrá reyes." Dios no podía traer a Jesús de Jacob pero si de Israel.

El profeta Isaías dice algo muy interesante; "Pero ahora, así dice el Señor, el que te creó, Jacob, el que te formó, Israel: «No temas, que yo te he redimido; te he llamado por tu nombre; tú eres mío." Dios te hizo nacer de una forma, pero te está formando en otra. Todos nosotros tenemos un nombre nuevo, un nombre que se está formando para ser Cristo aquí en la tierra y en el cielo, y dejemos que San Pablo nos hable al respecto; "Por eso, todos nosotros, ya sin el velo que nos cubría la cara, somos como un espejo que refleja la gloria del Señor, y vamos transformándonos en su imagen misma, porque cada vez tenemos más de su gloria, y esto por la acción del Señor, que es el Espíritu." El velo era nuestro antiguo nombre, y nuevamente aparece la palabra transformación para aclararnos nuestro cambio dirigido por Cristo. Por esto la pregunta ¿Cuál es tu nombre?

Lo segundo que aprendemos de las lecciones de hoy es que cuando ya sepamos cuál es nuestro nombre debemos permanecer firmes y no dejarnos mover por nada, dice la palabra; "Tú, por el contrario, sé prudente en todas las circunstancias, soporta los sufrimientos, dedícate a la evangelización; cumple con los deberes de tu ministerio." Debemos cumplir lo que Dios nos ha mandado hacer, sin dejar que nada ni nadie te quite la naturaleza que Dios te dio.

San Pablo dice también; "Yo no anuncio la buena noticia de Cristo para sentirme importante. Lo hago porque Dios así me lo ordenó. ¡Y pobre de mí si no lo hago!" Nosotros no somos ministros para sentirnos importantes, somos Ministros porque Dios así lo determinó y ¡Ay de nosotros si no lo cumplimos!

Muchas otras cosas deberíamos aprender sobre este principio, pero lo más importante es aplicar estas dos verdades aprendidas el día de hoy. Deja que el Señor te transforme en aquello que tiene para ti y glorifiquemos con nuestras vidas al Cristo Resucitado. Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.
Arzobispo.

Homilía del día: CAMINANDO EN EL PODER DEL RESUCITADO

Cristo vino al mundo para que el mundo sea salvo por Él y para Él. El mensaje pascual consiste en anunciar la gran noticia de la liberación de nuestras vidas, tal como lo expresa el Pregón de la Vigilia Pascual: "Para rescatar al esclavo entregaste al Hijo"

Durante toda la semana hemos visto como el mensaje de Cristo produce escozor en los enemigos de la verdad, leemos en la primera lección; "EN aquellos días, los apóstoles fueron conducidos a comparecer ante el Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó, diciendo: «¿No os habíamos ordenado formalmente no enseñar en ese Nombre? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre». Al final de esa porción de la escritura dice; "Ellos, al oír esto, se consumían de rabia y trataban de matarlos." Es que el mensaje de la verdad siempre producirá discordia al mundo. Lo vemos cómo el Sanedrín con todo y lo "Espiritual" que eran, habían puesto sus reglas por encima de la regla de Dios y se encolerizaron cuando el mismo Dios les daba la verdadera postura de la ley.

Pero la determinación de los apóstoles es algo digno de admirar y propio de imitar; "Pedro y los apóstoles replicaron: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres." ¿Qué pasaría si nuestra nación prohíbe predicar el evangelio? Tendríamos que ser valientes para tener la misma actitud que los apóstoles, pero ese es el deber ser, obedecer a Dios antes que cualquier otra cosa.

Además el mensaje de los apóstoles era diáfano y directo; "El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero." Es una gran determinación y coraje la de estos apóstoles que se atrevieron a denunciar la maldad de los dirigentes políticos/religiosos en su propia cara, pues, los apóstoles sabían que contaban con el único y verdadero Mensaje de salvación; "Dios lo ha exaltado con su diestra, haciéndolo jefe y salvador, para otorgar a Israel la conversión y el perdón de los pecados." Y también dice; "El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él."

Este mensaje era personal y sólido no algo inventado o escuchado por otros, como dice la escritura; "Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que lo obedecen»." Ahora, esto nos hace preguntarnos; ¿De dónde estos hombres comunes e "iletrados" tenían tal determinación?

El evangelio de hoy nos deja saber una gran verdad; "El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida." Aunque se refiere a Jesús este pasaje, me atrevo a aplicarlo a aquel a quien Dios envía dándole su Espíritu, es que cuando Dios nos llama nos capacita para tener la misma determinación de los apóstoles. También dice el mismo Jesucristo; "El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra." Debemos saber qué predicamos, ¿filosofías del mundo? ¿O la verdad del Espíritu?

De esto nos habla el santo apóstol Pablo en su primera carta a los corintios: "Mi predicación y mi mensaje no se apoyaban en una elocuencia inteligente y persuasiva; era el Espíritu con su poder quien los convencía, de modo que la fe de ustedes no es fruto de la sabiduría humana, sino del poder de Dios."

Sigue añadiendo el apóstol Pablo; "Hablamos de estas cosas con palabras que el Espíritu de Dios nos ha enseñado, y no con palabras que hayamos aprendido por nuestra propia sabiduría." ¿Hasta qué punto las palabras que salen de nuestra boca son una espada de dos filos? Hoy nos reta el Señor y nos dice ¿De qué manera estamos aprendiendo la palabra? ¿A través de nuestros propios estudios o a través de el Espíritu de verdad, llenos de la sabiduría de Dios?

Dice un poco más el apóstol el mismo apóstol; "Así explicamos las cosas espirituales con términos espirituales." El que predica el mensaje de Dios, es instrumento y voz directa de Dios. Fue esto lo que hizo que los apóstoles tuvieran tal determinación, el poder de la palabra de Dios en nuestra vida.

Como hemos visto, hermanos, el mensaje de nuestra salvación es un mensaje venido del cielo que debe ser predicado con sazón del cielo. Imitemos la determinación de los apóstoles y caminemos en el poder del Resucitado. Amén.

Mons Alexander J. Barroso U.

Homilía del día: SALVADOS PARA EL PELIGRO

Es interesante ver como los ángeles de Dios actúan a favor de los que temen al Señor. La verdad es que estamos rodeados de ellos. Pero notemos algunos puntos que sobresalen el día de hoy respecto a este tópico.

Dice el salmista; "El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege. Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él." notemos que no dice alrededor de todo el mundo, sino al rededor de los fieles del Señor. Tampoco se refiere al ángel de la guarda sino a aquel ángel que Dios envía para proteger a sus ministros.

Hoy, en la primera lectura, vemos un ejemplo maravilloso de esta verdad, pues, los celos y la envidia de la gente hará que traten de detener a los llamados de Dios; "EN aquellos días, el sumo sacerdote y todos los suyos, que integran la secta de los saduceos, en un arrebato de celo, prendieron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública." Siempre que uno es enviado por Dios los celos se levantarán alrededor, pero cuando siendo fieles en el propósito de Dios tendremos el ángel del Señor cuidándonos como dice la escritura; "Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la cárcel y los sacó fuera"

Aveces pensamos que esto es mentira por qué no vemos ese ángel, olvidamos que las Sagradas Escrituras solo registra unas pocas veces que estos Ángeles se dejaron ver. Los ángeles de Dios no siempre se dejan ver pero siempre actúan a nuestro favor. Notemos también que los ángeles sacaron a los apóstoles de la cárcel no para irse a esconder sino para seguir haciendo el trabajo que Dios les ha encomendado; "diciéndoles: «Marchaos y, cuando lleguéis al templo, explicad al pueblo todas estas palabras de vida»." Es decir, ese cuidado siempre llevará a que sigamos actuando en el plan de Dios.

Los ángeles al estar todo el tiempo con nosotros, conocen muy bien nuestras determinaciones y formas de actuar, por eso su actuar es acorde al plan de Dios; "Entonces ellos, al oírlo, entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar" Nosotros tenemos que ser constantes en lo que Dios nos manda a hacer por encima de lo que sea, de las adversidades y de los inconvenientes que se nos presenten como hicieron los apóstoles; "Uno se presentó, avisando: «Mirad, los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo»." Hermanos siempre que actuemos acorde al propósito de Dios tendremos la gracia y el favor del Altísimo, así pasó con los apóstoles y pasará con nosotros; "Entonces el jefe salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease."

También dice el pasaje del evangelio algo que encaja perfectamente con nuestro trabajo; "TANTO amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna." El propósito de Dios para nosotros es poder llevar el mensaje de salvación, que Cristo vino al mundo a rescatar a los pecadores por eso este mensaje no puede ser de condenación sino de salvación, de alegría y de gozo; "Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él." Y también dice la escritura; "El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios."

El apóstol Pablo nos enseña en su carta a los romanos; "Por tanto, todo el que invoque el nombre del Señor se salvará. Ahora bien, ¿cómo van a invocar a aquel en quien no creen? ¿Y cómo van a creer en él si no han oído su mensaje? ¿Y cómo van a oír su mensaje si nadie lo proclama? ¿Y cómo lo van proclamar si no son enviados? Por eso dice la Escritura: ¡Qué hermosos son los pies de los que anuncian buenas noticias!" El ángel del Señor cuida a esos pies hermoso para llevar el mensaje del Evangelio. En otras palabras, si no hacemos lo que Dios nos manda hacer, ese ángel no puede estar con nosotros.

!Cristo ha Resucitado, Aleluya¡ Y esa fuerza de su resurrección actúa en nosotros para llevar el mensaje de la fe a toda criatura. Para eso estamos aquí, para eso nos preparamos, para que vengan a la luz aquellos que desean unirse a la familia de Dios. Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.

Homilía del día: BAJO LA PODEROSA MANO

Hoy, en el día que celebramos la vida del evangelista San Marcos, San Pedro nos da ciertos consejos que eran bien conocidos por el evangelista y que haremos bien en prestar atención para poder llevar a cabo la tarea que tenemos por delante.

Las lecciones de hoy nos da una advertencia de vida; "Queridos hermanos: Tened sentimientos de humildad unos con otros, porque Dios resiste a los soberbios, pero da su gracia a los humildes." Queridos hermanos, Dios detesta a los soberbios, y vemos qué tan grave es la soberbia con el mismo Satanás, que por la soberbia se dejó llevar, querer ser como Dios y arrastrando la tercera parte de los ángeles con él.

Nosotros tenemos que aprender en la vida cristiana a usar las herramientas espirituales, Por ejemplo: el arma contra el temor, no es la valentía; sino el amor. Contra la soberbia lo que hay es que ser humilde. Ahora, nos preguntamos; ¿Cómo evitamos la soberbia en nuestras vidas?

Y lo primero que debemos aprender es a estar siempre bajo la Mano de Dios como dice la escritura; "Inclinaos, pues, bajo la mano poderosa de Dios, para que a su tiempo os levante." Esto significa oración sincera en todo momento, inclinando nuestro cuello, nuestro orgullo delante del Señor, pues, Él conoce todo lo que hay en nuestro corazón y solo queda ser sinceros y saber qué hablaremos con Él, es decir, tener claras nuestras intenciones y peticiones para ser escuchados y así cubrirnos don sus alas.

El apóstol nos dice;"Descargad en él todo vuestro agobio, que él se interesa por vosotros." El apóstol nos dice que descarguemos delante del Señor nuestro peso; hasta que no nos sintamos aliviado en la oración no lo dejemos denhacer, pues, significa que aún no hemos logrado dejarle nuestra carga al Señor, hastas que la paz de Dios no inunde nuestro corazón no debemos dejar de orar.

También significa esperar en oración ya que el tiempo de Dios es perfecto; "A su tiempo Dios levanta." Es decir, oremos hasta dejar todo en las manos de Dios pars luego esperar a que esa oración de su fruto.

Tampoco debemos dejarnos dominar por las circunstancias ni la frustración que a veces nos embarga, sino estar alertas y saber siempre de donde procede el ataque, como dice el apóstol Pedro; "Sed sobrios, estad alerta, que vuestro enemigo el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quién devorar." Estar sobrios espiritualmente consiste en no dejarnos cegar ni influenciar por los problemas ya que ellos nos hacen tomar decisiones que en condiciones normales no haríamos.

Para lograr esta sobriedad debemos elevar los niveles de resistencia espiritual, y las Sagradas Escrituras nos enseña cómo hacerlo; "Resistidle, firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos en el mundo entero pasan por los mismos sufrimientos." Debemos fortalecer la fe a través de la escucha atenta a la Palabra de Dios, entendiendo que no somos los únicos atacados sino que es una guerra contra toda la grey de Dios.

Finalmente debemos aprender que ningún ataque del demonio es permanente. Debemos caminar un día a la vez en nuestra batallas y esperar en el Señor; "Tras un breve padecer, el mismo Dios de toda gracia que os ha llamado como cristianos a su eterna gloria os restablecerá, os afianzará, os robustecerá." Y el salmo 30 nos enseña una gran verdad; "… Tal vez lloremos por la noche, pero en la mañana estaremos felices." Y es que Dios levanta nuestra cabeza cuando descansamos en Él.

San Pedro nos dice en la lección de hoy: Suyo es el poder por los siglos, amén. No hay forma que en las luchas seamos derrotados si permanecemos confiados en Él. Alégrate, pues la victoria está cerca. Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.