REFLEXION DEL DIA: AVIVA EL FUEGO

El Espíritu Santo fue enviado para capacitarnos para la obra de Dios, para cumplir nuestro propósito en esta vida, para ser consolados, acompañados, equipados, defendidos, guiados e investidos de poder. Son muchas las cosas que debemos aprender de la Tercera Persona de la

Santísima Trinidad.

Todos tenemos un don, una capacidad, un regalo de Dios, un talento. El Espíritu Santo fue enviado a nuestros corazones para llenarnos de poder, pues, tenemos un don que es un regalo de Dios, que no es para nosotros sino para el beneficio de nuestros hermanos. "Y hay diversidad de carismas, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos"; osea, para el bien común: Un don no es para uno cuando lo recibimos, no es para el bien individual. es para otros, para el bien común, para que puedan recibir lo que Dios quiere para ellos, por eso a cada uno se le otorga un don especifico, por el bien común. así somos instrumentos que ayudan a nuestros hermanos y fortalecer cada parte del cuerpo.

" Pero a cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para el bien común".

Entendiendo que todos somos necesarios para el cuerno de Cristo:

" Pues, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo." En el espíritu hay variedad de carismas, es que el mundo sería triste si fuera a blanco y negro, que triste seria que todos tuviéramos la misma idea, que no hay variedad para actuar, cambiar, disfrutar, por eso Dios reparte dones diferentes a su iglesia, para que tenga color, porque en la diversidad está la belleza por ejemplo: si vamos a un museo y vemos los cuadros, no nos enfocamos en un solo punto, para poder ver la intención del pintor y completamente el panorama. En la iglesia existe variedad de ministerios, porque todos tenemos algo diferente dado por el Espíritu para poder desarrollarnos dentro del cuerpo de Cristo, entendiendo que todos somos necesarios y nadie es más importante, sino que cada quien tiene su lugar.

Y todos nosotros gozamos de está variedad porque tenemos el mismo Espíritu Santo. Todos tenemos los dones gracias al Espíritu que nos los dio, pero no todos cumplimos la misma tarea, porque así como los doctores a graduarse, son médicos, pero ejercen un área distinto, así nosotros nos especializamos para una tarea especifica; pues todos hemos recibido un don, tienes que alegrarte, ¿cuál es el tuyo? No puedes decir que no recibiste nada, búscalo, no lo esconda, pobló a la orden de Dios para que puedas funcionar en el cuerpo de Cristo, no salgas con excusas, pues Abraham tenía cien años logró traer al mundo a Isaac ¿ si el pudo a esa edad lograr su sueño; por qué tu no?

"Pues todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo.Y todos hemos bebido de un solo Espíritu." Pero ese talento necesita gasolina, el fuego de Dios para que sea efectivo; ese fuego que tenemos al recibir el don que Dios nos dio es la pasión, cuando descendio el Espiritu Santo y se posó en los aposto así nosotros al recibir la confirmación vivimos ese momento. "Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos" Ese fuego, esa pasión, ese ánimo presto es una de las primeras evidencias de estar llenos del Espíritu Santo. Si nosotros tenemos esa pasión se nos es evidente que tenemos el Espíritu Santo y, al tener esa pasión contagiamos a otros. Imaginémonos por un momento un par de enamorados donde se sigan " yo te amo" el uno al otro sin emoción, sin pasión. ¿ creerían que es para verdad lo que sus expresiones intentan transmitir? Por eso necesitamos darle de nuestra pasión a esas personas que andan por lo vaída sin saber qué hacer, así está vida, este mundo mejorará. "Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse". Alguien pudiera decir: "Pues ya yo no tengo ese fuego" "yo no tengo esas ganas" "ya no es lo mismo para mi" "ya no me da nota lo que hago o hacía". El bienaventurado S.Pablo responde a esto: “Por eso te recomiendo que avives la llama del don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos.” 2 Timoteo 1:6 es que darte la llama depende del Espíritu Santo, mantenerla viva "DEPENDE DE TI".

hay Muchas cosas pueden apagar la llama del Espíritu en ti: En el caso de de Luzbel, quien hoy se conoce como Satanás fue en una estima y una complacencia propia errada, a las que le siguió la debilitación de sus relaciones con Dios y la pretensión orgullosa de obrar por su cuenta. !Cuidado¡ el fuego solo se mantiene encendido haciendo y obrando en la voluntad de Dios.

Hoy renovamos la presencia del Espíritu de Dios en nuestras vidas, decidamos ya avivar el fuego de Dios que se nos ha otorgado por pura gracia.
Amén.

Su Gracia Mons. Alexander J. Barroso U.
Arzobispo.

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