Homilía del día: PLANTADOS MIRANDO AL CIELO

Nuestro Señor ha realizado tantas obras maravillosas: Su nacimiento virginal, su vida ejemplar, sus milagros únicos, su muerte y resurrección y ahora su Ascensión a los cielos. ¿Perdón? ¿40 días resucitado y ya? Hubiera sido mejor un tiempo más, años, décadas, ¿Se imaginan? ¿Por qué se va así?

Pero nos da una respuesta oportuna en el evangelio de Juan; "Pero les digo la verdad: A ustedes les conviene que me vaya, porque si no lo hago, el Consolador no vendrá a ustedes; en cambio, si me voy, yo se lo enviaré."

El Espíritu Santo vino para llenarnos de poder de lo alto, poder de Dios, poder del Cielo, vino para hacernos cristianos, ungidos, con un propósito. De eso hablaremos el próximo Domingo de Pentecostés.

Hoy nos enseña un nuevo papel en el ministerio del Señor, "Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos. Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos."

Además de todo esto, Jesús comisiona a sus discípulos con un triple mandato, y a través de ellos a la Iglesia.

La primera comisión es la pastoral y dice;"Id y haced discípulos de todos los pueblos" Es un trabajo por el anuncio profético y el gobierno pastoral, formando y desarrollando la vida de la Iglesia.

También nos da una comisión litúrgica, pues dice la escritura; "bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo" Así les aplica la salvación, introduciendo sacramentalmente en la Iglesia esta comisión.

La última comisión es la magisterial; "y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado" Pues, mediante el magisterio apostólico y la vida en la caridad cumplimos el gran mandato.

Finalmente nos enseña la Palabra el día de hoy: no se queden parados, impávidos, inmóviles sin hacer nada: Pónganse en movimiento. "Dicho esto, a la vista de ellos, fue elevado al cielo, hasta que una nube se lo quitó de la vista."

Y aunque aveces nos quedamos enfocados en la comodidad, nos enseña las Sagradas Escrituras; "Cuando miraban fijos al cielo, mientras él se iba marchando, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: «Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse al cielo."

Muy amados, el Señor nos invita este día a seguir adelante con el trabajo de Jesús, como continuadores de su ministerio en la iglesia. No nos quedemos "PLANTADOS" mirando al cielo, o las noticias, o la economía, o las cosas del mundo que son pasajeras; pongamos la rueda a rodar y esperemos con gozo la Venida del Espíritu Santo. Amén.

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