Homilía del día: PLANTADOS MIRANDO AL CIELO

Nuestro Señor ha realizado tantas obras maravillosas: Su nacimiento virginal, su vida ejemplar, sus milagros únicos, su muerte y resurrección y ahora su Ascensión a los cielos. ¿Perdón? ¿40 días resucitado y ya? Hubiera sido mejor un tiempo más, años, décadas, ¿Se imaginan? ¿Por qué se va así?

Pero nos da una respuesta oportuna en el evangelio de Juan; "Pero les digo la verdad: A ustedes les conviene que me vaya, porque si no lo hago, el Consolador no vendrá a ustedes; en cambio, si me voy, yo se lo enviaré."

El Espíritu Santo vino para llenarnos de poder de lo alto, poder de Dios, poder del Cielo, vino para hacernos cristianos, ungidos, con un propósito. De eso hablaremos el próximo Domingo de Pentecostés.

Hoy nos enseña un nuevo papel en el ministerio del Señor, "Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos. Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos."

Además de todo esto, Jesús comisiona a sus discípulos con un triple mandato, y a través de ellos a la Iglesia.

La primera comisión es la pastoral y dice;"Id y haced discípulos de todos los pueblos" Es un trabajo por el anuncio profético y el gobierno pastoral, formando y desarrollando la vida de la Iglesia.

También nos da una comisión litúrgica, pues dice la escritura; "bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo" Así les aplica la salvación, introduciendo sacramentalmente en la Iglesia esta comisión.

La última comisión es la magisterial; "y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado" Pues, mediante el magisterio apostólico y la vida en la caridad cumplimos el gran mandato.

Finalmente nos enseña la Palabra el día de hoy: no se queden parados, impávidos, inmóviles sin hacer nada: Pónganse en movimiento. "Dicho esto, a la vista de ellos, fue elevado al cielo, hasta que una nube se lo quitó de la vista."

Y aunque aveces nos quedamos enfocados en la comodidad, nos enseña las Sagradas Escrituras; "Cuando miraban fijos al cielo, mientras él se iba marchando, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: «Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse al cielo."

Muy amados, el Señor nos invita este día a seguir adelante con el trabajo de Jesús, como continuadores de su ministerio en la iglesia. No nos quedemos "PLANTADOS" mirando al cielo, o las noticias, o la economía, o las cosas del mundo que son pasajeras; pongamos la rueda a rodar y esperemos con gozo la Venida del Espíritu Santo. Amén.

Homilía del día: PERSEGUIDOS PARA VENCER

Nuevamente el tema de la persecución aparentemente oscurece la alegría de la Pascua de Resurrección. Vale la pena meditar el porqué de estos temas en este tiempo pascual. La resurrección de Cristo pone a la iglesia en movimiento, movimiento que no es agradable al enemigo vencido.

¿Cuántas veces se levantan personas pensando que hacen un favor a Dios y a la humanidad al perseguir a los cristianos? Desde el inicio de la iglesia se vio; "Y Saulo estaba allí, aprobando la muerte de Esteban." Saulo al ser celoso de su religión pensaba que hacia bien, pensaba que quitarle la vida a alguien era bueno solo porque hablaba algo diferente a lo que creía. ¿Quién iba a pensar que el mismo apóstol que difundió tanto el mensaje Divino era el mismo que mató al primer cristiano? También dice la Palabra; "Aquel día se desató una gran persecución contra la iglesia en Jerusalén, y todos, excepto los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaria."

Las Sagradas Escrituras nos dice del apostó Pablo; "Saulo, por su parte, causaba estragos en la iglesia: entrando de casa en casa, arrastraba a hombres y mujeres y los metía en la cárcel." En todas formas y maneras el enemigo quiere destruirnos, usando incluso a hombres de bien.

Esto había sido anunciado por el mismo Señor; "Pero antes de todo esto, echarán mano de ustedes y los perseguirán. Los entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y por causa de mi nombre los llevarán ante reyes y gobernadores." El Señor seguro pensaba en Saulo cuando dijo esto y añade s. Pablo: "Tú, como buen soldado de Jesucristo, debes estar dispuesto a sufrir por él."

Siempre el Señor usa cualquier circunstancia para gloria de su Nombre Santo; "Los que se habían dispersado predicaban la palabra por dondequiera que iban." Al analizar este pasaje nos daremos cuenta que Dios usó la persecución para que los discípulos salieran e hicieran el trabajo que les había encomendado. Es que cuando hacemos lo que Dios nos manda hacer a pesar de las persecuciones; "Estamos seguros, además, de que todo colabora al bien de los que aman a Dios, de los que han sido elegidos conforme a su designio." Y añade; "Es más, hasta de las dificultades nos sentimos orgullosos, porque sabemos que la dificultad produce constancia, la constancia produce una virtud a toda prueba, y una virtud así es fuente de esperanza. Una esperanza que no decepciona, porque al darnos el Espíritu Santo, Dios nos ha inundado con su amor el corazón."

Y es tanto lo que podemos hacer al hacer nuestro trabajo en medio de la prueba que podemos desarrollar ministerios: "Felipe bajó a una ciudad de Samaria y les anunciaba al Mesías." Continúa el pasaje; "Al oír a Felipe y ver las señales milagrosas que realizaba, mucha gente se reunía y todos prestaban atención a su mensaje."

También el Señor responde de esta manera las necesidades del pueblo de Dios; "Y aquella ciudad se llenó de alegría." Así que todos salimos ganando cuando cumplimos la voluntad de Dios.

Ninguna adversión a nuestro trabajo produce alegría al momento, pero podemos confiar que en todo los casos, cuando estamos haciendo la voluntad de Dios, el Señor tomará ventaja y hará que todo redunde para su gloria y alabanza. Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.

Homilía del día: UNA VALIENTE HUIDA

Estamos inmersos en una lucha entre el bien y el mal. El demonio nos odia y siempre buscará la manera de hacernos daño, de detener la obra de Dios. Es por ello que debemos aprender a caminar guiados por la Palabra Bendita y bajo la voluntad del Altísimo.

La promesa de Dios sobre los que le temen es grandiosa, y dice el Salmo; "Confía en el Señor y haz el bien, habita tu tierra y practica la lealtad; sea el Señor tu delicia, y él te dará lo que pide tu corazón." Debemos confiar en Dios para que pueda darnos las cosas que pide nuestro corazón.

Pero ¿a qué se refiere esto de confiar en el Señor? La primera lectura nos dice; "En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos. Pues en esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos." Hermanos, confiar en el Señor es cumplir sus mandamientos.

Algunos se dirán: es muy difícil, y el Divino Consejo nos responde: "Y sus mandamientos no son pesados, pues todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo." Todos nosotros, los hijos de Dios tenemos la facilidad de cumplir con alegría los mandamientos ya que el vencedor vive en nosotros.

Juan nos explica la causa por la cual es posible hacer las cosas a la manera de Dios,‣"Queridos hermanos: Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y todo el que ama a Dios que da el ser ama también al que ha nacido de él." Si naciste de Dios, eres su hijo, y si eres su hijo, eres vencedor, y si eres vencedor puedes complir sus mandamientos.

Y añade el apóstol: "Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?" Esta fe y valentía no significa temeridad pues el mismo Señor nos deja ver como funciona los mandamientos en una vida piadosa, dice; "En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra." Dios no quiere que mal entendamos valentía con ser necios y enfrentar algo que no podemos. El enemigo siempre buscará la manera de destruirnos, y dice el proverbio que el justo ve venir el mal y se aparta de el. Todos los padres de la iglesia concuerdan al decir que todos los que se queden quietos en su comodidad desobedeciendo al Señor pecan.

¿Acaso el Señor nos está enseñando a huir? Y la respuesta es sí. En ciertas circunstancias es lo mejor. Jesús mismo lo hizo en muchas oportunidades y no me digan que Él no podía salir airoso. Y nos dice nuestro Maestro: "Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo." Y si Jesús se escondía, huía de los que querían apresarlo o matarlo ¿Cuánto más nosotros? Ser imitadores de Jesús es nuestra meta. Y Él siempre actuó acorde a la voluntad del Padre; Orando y haciendo lo que le fue mandado.

Es por ello que el salmista nos recomienda algo que todo nacido de Dios debe hacer a diario; "Encomienda tu camino al Señor, confía en él, y él actuará: hará tu justicia como el amanecer, tu derecho como el mediodía." Encomendar al Señor tu camino es confesarle todo lo que sentimos y queremos y dejar que Él se encargue de nuestros asuntos mientras nos encargamos de lo que Él nos manda hacer.

Sigamos en camino del Resucitado haciendo aquello que Él nos pide hacer, haciendo y actuando en el poder de su amor. Al final, llegaremos a la meta donde entraremos en su presencia para adorarle por siempre en el reposo eterno de nuestro buen Dios. Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.

Escuche la Homilía del 3er Domingo de Pascua

Escuche la homilía: Camino a Emaus, predicada por Mons. A. Barroso el 3er Domingo de Pascua. Dios nos llama a olvidar el pasado y entender su plan para nuestras vidas y encaminarnos hacia el futuro. Escúchela en http://www.iglesia-anglicana.org.ve/homilias.html y participe de la Mesa de la Palabra de Dios.

Reflexión del día: Siguiendo a Jesús

El evangelio de hoy nos invita a reflexionar en el verdadero motivo de seguir a Jesús y es que muchas veces nos pasa como a esos personajes que buscaban a Jesús por un motivo erróneo, y eso sucede porque pensamos que Jesús es la solución inmediata de nuestros problemas, nuestra varita mágica a la cual acudimos cuando queremos desaparecer algo o alguien y la respuesta de Jesús es contundente y nos aclara e incentiva a hacer lo que en verdad importa.

Hermanos, tenemos un Dios tan bueno que se complace en bendecirnos aunque no lo merezcamos, pero el verdadero conflicto está cuando solo nos acostumbramos a recibir de Él el alimento diario y no queremos seguir avanzando, esto les pasó a los judíos nos lo muestra las Sagradas Escrituras; "DESPUÉS de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos." ¿Por qué la gente buscaba a Jesús? ¿Para adorarlo? ¿Para aprender de su palabra? ¿querian que Jesús nos de su vida? No! Simplemente querían seguir comiendo gratis y fácil, sin trabajar… ¿No se parece esto a nosotros? ¿Acaso no hacemos esto cuando lo buscamos para que nos ayude de algún mal y luego ni nos acordamos de Él? Así es hermanos, nosotros cometemos el mismo error que estos judíos.

Y Jesús en su evangelio nos hace un reclamo; "En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros" Pero no lo deja allí, sino que nos regala una fórmula para ganarnos el sustento; "Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios"

Y nos debemos preguntar lo mismo que los judíos de ese entonces; "«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?»" Y Jesús nos da la respuesta; "La obra de Dios es esta: que creáis en el que él ha enviado»." Cualquiera de nosotros puede decir que esto es sencillo, es más, que ya lo cumplimos… Pero la verdad es otra, pues, el Protomártir San Esteban nos enseña en qué consiste creer en Jesús.

San Esteban nos enseña las características que debemos tener los que creen en Jesús, y la primera es estar llenos de gracia y poder, y acontinuació nos dice la palade qué trata esto; "realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo." Esto no significa ser los super hombres del siglo veintiuno que salvarán al mundo de las garras del mal, pero sí nos convertimos en verdaderos seguidores de Jesús cuando le damos pan al hambriento, cuando vestimos al desnudo, cuando somos amables y amamos a nuestro prójimo, es así como todos pueden la gracia de Dios en estos grandes signos.

Al hacer estos grandes prodigios en medio del pueblo, la siguiente característica se hace evidente; "Entonces indujeron a unos que asegurasen: «Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios»." Es que si no se levanta para estar en nuestra contra el enemigo algo hacemos mal, siempre que seguimos a Jesús nos odiaran y mentirán para hacernos caer. Pero lo mejor de todo, es que cuando verdaderamente seguimos a Jesús, Él viene a nuestro auxilio y nos pasará con o le pasó a San Esteban; "Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba." No podrán con nosotros, porque el Espíritu de Dios vive en nuestros corazones.

Ya para ir finalizando, todos tienen que ver en nosotros algo especial, algo diferente, un cambio muy significativo, así como aquella noche cuando nuestro Señor fue apresado injustamente, la gente reconoció que el apóstol Pedro seguía a Jesús por su forma de hablar, su cambio lo delató. Así nos debe pasar a nosotros; "Todos los que estaban sentados en el Sanedrín fijaron su mirada en él y su rostro les pareció el de un ángel." Es que cuando hacemos ls obra que Jesús nos mandó hacer la luz de Cristo es reflejada en nosotros como pasó con San Esteban.

Hermanos, hoy el Señor nos ha invitado a seguirlo de verdad, de corazón y con amor, no por un interés pasajero, sino para toda la vida. Trabajemos por el Pan que no parece, creamos en Jesús y hagamos que su Santo Nombre sea glorificado por nuestras obras. Amén.

Seminarista Luis Torres.

Homilía del día: CAMINO A EMAUS

El Evangelio de hoy está lleno de muchas lecciones para nuestras vidas ya que en verdad podemos identificarnos con los discípulos del Señor que ya habían claudicado en su esperanza con la muerte del Señor.

Iniciemos con una pregunta, ¿Cuántas veces hemos perdido nuestros sueños? ¿Cuántas veces nos queremos rendir y dejarlo todo? Los discípulos de Emaus estaban exactamente así, habían dejado sus sueños y esperanza a sus espaldas y dice el evangelio; "AQUEL mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios;" Muchas veces nos alejamos de nuestros sueños, de nuestro llamado porque perdemos la esperanza, huimos al no entender lo sucedido y cerramos nuestro corazón para cualquier posible solución.

Los discípulos de Emaus pensaban que Jesús los libraría del yugo romano, que Jesús era más grande que cualquier profeta… Pero Jesús había muerto aunque iban recordando con melancolía todo lo que dejaban atrás. Y dice el pasaje; "iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido." Así también nos sucede a nosotros, nos lamentamos y recordamos con nostalgia las cosas hermosas que nos han pasado y deseamos que regresan.

Pero las Sagradas Escrituras nos enseñan qué debemos hacer con el pasado; "«Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados." No nos podemos quedar anclados en el pasado porque no nos deja vivir el presente y el futuro.

Entonces el Señor sale a nuestro encuentro en el camino de la vida para darnos un nuevo empuje, un nuevo amanecer y nos ayuda a salir del agujero donde estamos; "Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo." Los ojos de los discípulos no reconocieron al Señor porque estaban anclados el lo que no pudo ser. Y dice la palabra que Jesús se les acercó y les preguntó; "¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?" No es que no sabía el Señor, es que siempre nos da la oportunidad de despertar.

Hoy nos pregunta el Señor: ¿Qué son esos pensamientos que brotan de tu corazón? ¿Qué son esas conversaciones que siempre mantienes con tus compañeros? ¿Por qué tanta desesperanza? y ¿Cuántas veces Jesús ha querido despertarnos y no lo vemos? Seguramente nos pasará como estos discípulos; "Ellos se detuvieron con aire entristecido, Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le
respondió: «Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?»" es que cuando alguien nos pregunta el porqué de nuestra situación respondemos con tristeza y pensamos que nadie nos entiende.

Y salta el Señor con algo maravilloso que nos debe enseñar a cómo salir del problema, pues, nos enseña que ellos no veían claramente quien era Jesús. NO VEÍAN CLARAMENTE EL PLAN DE DIOS; "Él les dijo: «¿Qué?»" y continúa; "Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron."

Ellos solo conocían una parte incorrecta de la historia del Señor, pues, pensaban que era solo profeta sin saber que era más que eso, ellos tenían otro plan entre manos que se parecía mucho a los planes del Señor, pero que no eran los planes del Señor; "Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió." Aveces cuando estamos en ese tipo de situación aunque el Señor nos envíe una y otras señales no las reconocemos porque seguimos aferrados a nuestros propios planes. Y esos planes, esas ideas ancladas en nuestro corazón no nos permiten ver más allá; "Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron»"

Entonces el Señor comenzó a a restructurar la vida de estos discípulos, inició a formar su esperanza de nuevo en el plan y propósito de Dios, a través de tres elementos importantes en nuestra vida.

Y el primer elemento es lo que dijo el Señor, sobre la Mesa de la Palabra; "Entonces él les dijo:«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?»." Y sigue el pasaje; "Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras." les sirvió la mesa de la palabra el mismo Dios, pero aún así la pura mesa de la palabra no hizo que los discípulos despertaran.

Así que tenemos el segundo elemento, el clamor y la oración; "Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída»" Es que los discípulos le pidieron a Jesús que se quedara, hermanos, Dios muchas veces simula que pasará de largo en nuestra vida esperando que le supliquemos que se quede y precisamente de eso se trata la súplica, querer que Dios se quede en nuestra vida.

El tercer elemento es la Mesa Eucarística y nos la sigue mostrando el evangelio; "Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando." La Eucaristía es un Sacramento que te hace participar de forma real de la muerte y resurrección de Jesús, fue cuando partió el pan cuando lo reconocieron, esto fue lo que hizo que sus ojos se abrieran para regresar a Jerusalén de donde estaban huyendo. Para regresar a la esperanza, a la vitalidad de la fe; "A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieran". La Palabra, la oración y la Eucaristía nos devuelven la esperanza para volver a gozarnos en Cristo, es el poder de la Eucaristía que logró que los discípulos abrieran los ojos.

El pasaje continúa con algo aparentemente triste; "Pero él desapareció de su vista" Jesús desapareció después de la Eucaristía porque sabía que los discípulos reconocerían que Jesús estaría en siempre en la Eucaristía. Después que nuestros ojos se abren por la acción del Señor no importa que el Señor aparentemente ya no lo vemos, ya no está. Nuestros ojos fueron abiertos; "Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?»

Una vez que sus ojos fueron abierto ellos encontraron los planes de Dios para su vida; "Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón»" notemos que se movieron de inmediato estos discípulos, y nosotros debemos imitar esta velocidad en hacer la voluntad de Dios. Ya no contaron más con tristeza lo que dejaron, ahora contaban con alegría su nuevo camino, pues dice; "Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan."

Cristo hoy se nos ha acercado en nuestro camino para hacernos reflexionar sobre nuestros sueños, nuestra lucha, nuestras metas. Salgamos en el poder del Cristo Resucitado y regresemos a nuestra Jerusalén anunciando que ¡Es verdad, Cristo ha resucitado, Aleluya! Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.

Homilía del día: UNA VIDA DE SERVICIO

Es notorio el día de hoy la importancia que tienen los llamados a atender las necesidades diarias de los fieles. Aunque el pasaje del libro de los Hechos se refiere al ministerio diaconal, podemos usarlo para muchos de los ministerios seglares que tenemos en nuestra iglesia, entre ellos los Líderes de GDS.

Hoy vemos una realidad constante en todas las épocas; "En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, diciendo que en el suministro diario no atendían a sus viudas." Esta realidad ha pasado desde el inicio de la iglesia hasta nuestros días, pues, al estar la iglesia en constante crecimiento y con ella los problemas, las responsabilidades el Señor convoca a nuevos ministerios para ayudar en este trabajo.

Pero debemos estar claros cin el papel de cada quien; "Los Doce convocaron al grupo de los discípulos y les dijeron: "No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos de la administración." Es una responsabilidad muy seria y exigente, que envuelve sus características.

Dice la palabra; "Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros," Y es que todos nosotros fuimos seleccionados por el Señor y aceptados por la iglesia, ella es la encargada de preparar a los ministros del Señor.

Dice las palabra de Dios que estas personas deben tener tres características indispensables.

La primera características es; "hombres de buena fama." ¿Qué es una persona de buena fama? Sucede que en la iglesia podemos encontrar todo tipo de personas, así que estas personas deben ser de confianza a las cuales se les pueda confiar la verdad Cristiana. También significa personas sumisas, no que discutan por todo, así que debe aprender a obedecer aunque no esté de acuerdo con algo. Hombre de buena fama también significa personas que no tengan una vida doble, que sean íntegros y transparentes, que sean personas conocidas por su amabilidad en su trabajo, con sus vecinos y donde sea que se encuentre. También deben ser personas que respeten los fieles.

Además de ser hombres de buena fama, tenemos que estar; "llenos de Espíritu Santo" esta es la segunda característica. ¿Qué significa estar llenos del Espíritu Santo? El ser llenos del Espíritu es una característica constante, es decir, debemos llenarnos del Espíritu a cada momento y dice el apóstol Pablo en su carta a los Efesios; "No se emborrachen, pues perderán el control de sus actos. Más bien, permitan que sea el Espíritu Santo quien los llene y los controle." Estar llenos del Espíritu Santo es dejarse controlar por Él, así como controla el alcohol al que bebe que hace cosas que estando sobrio no haría. Estar llenos del Espíritu Santo es entonces, hacer cosas que antes no haríamos porque estamos llenos del Espíritu Santo.

Ahora, ¿Cómo saber si estamos llenos del Espíritu? Esta prueba se puede hacer con este verso de la carta a los Gálatas; "En cambio, el Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto." Si no pasamos esto no estamos llenos del Espíritu y dice algo más el apóstol; "Si el Espíritu ha cambiado nuestra manera de vivir, debemos obedecerlo en todo. No seamos orgullosos, ni provoquemos el enojo y la envidia de los demás por creernos mejores que ellos."

La tercera característica es estar lleno de; "sabiduría, y los encargaremos de esta tarea:" Estar lleno de sabiduría es como dice el apóstol Pablo; "No se olviden nunca de las maravillosas enseñanzas de Cristo. Y cuando se enseñen unos a otros, o se corrijan, háganlo de manera inteligente. Canten salmos, himnos y cantos espirituales, dando gracias a Dios de todo corazón." Y también dice el libro de proverbio; "Todo el que quiera ser sabio debe empezar por obedecer a Dios. Pero la gente ignorante no quiere ser corregida ni llegar a ser sabia."

De esa forma el ministerio apostólico era más efectivo en sus responsabilidad primera, dice; "nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra." Cuando todos hacemos bien este trabajo el ministerio apostólico puede hacer el encomendado por Cristo.

Los ministerios son comisionados para que sean efectivos; "La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía." Y también dice;:"Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando."

Esto hizo y hace a la iglesia más efectiva para cumplir la Gran Comisión; "La palabra de Dios iba cundiendo, y en Jerusalén crecía mucho el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe."

Como vemos, queridos hermanos, nuestro ministerio, sea cual sea, debe estar basado en características definidas en las Sagradas Escrituras, estando bien claros en cual es nuestro papel en la gran obra de Dios y haciendo las cosas a la manera de Dios. De esa forma la iglesia seguirá creciendo hasta aquel día que nos encontraremos con el Binaventurado Rey de reyes y Señor de señores. Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.