Homilía del día: MADUROS COMO UN NIÑO

Cuando pensamos en el ministerio cristiano, nos imaginamos estar en un pedestal y ser "alguien" en la iglesia y mostrar a los demás los dotes que tenemos como líderes. La verdad es que el Señor trata de corregirnos de tan equivocada idea.

Los discípulos tenían el privilegio de ser enseñados íntimamente por el mismo Jesús, lo leemos en el evangelio de hoy; "En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon del monte y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos." Imagínese, a pesar de la multitud que quería algo de Jesús, Él quiso darle un tiempo a los discípulos, quería enseñarles algo realmente valioso.

El Señor le iba enseñando a sus discípulos nada mas y nada menos que el misterio de la fe, el Centro de la Salvación, pues dice la lectura; "Les decía: –El Hijo del Hombre va a serentregado en manos de los hombres, y lo matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará." pero ellos no entendían; "Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle." Y debemos preguntarnos ¿Qué hacia que ellos no entendieran? ¿Qué los hacía tan tarados?

Ellos no entendían a Jesús por una simple razón, los discípulos pensaban en quién era el mayor entre ellos. A ellos les importaba eran los rangos y posiciones. En la iglesia vemos muy seguido esto… Pues, muchos en la iglesia prefieren ver caer a otros cuando sus pretensiones no son satisfechas.

Pero al Señor nada le es oculto, en especial esas actitudes que le son tan odiosas. "Llegaron a Cafarnaún, y una vez en casa, les preguntó: –¿De qué discutíais por el camino?"

Otra de las enseñanzas de las lecciones de hoy, es que nunca se sabe qué responder cuando nuestro corazón está divagando en otras cosas, lo vemos en el pasaje del evangelio "Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante."

Y Jesús también nos dice "Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: –Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos." poniendo así, las cosas en su debido orden.

Y luego Jesús nos da el más grande de los ejemplos " Y acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: –El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado."

Y debemos preguntarnos ¿Qué es ser como un niño? Mire, lo interesante de un niño es que él sigue lo que dice su corazón, pues, el niño hace preguntas sin importar que se burlen, o juegan sin importarle nada, él no está pendiente de ganarse un super título ni de hacer caer a su amigo, solo quiere divertirse. Así debemos ser nosotros, los cristianos, hacer lo que el Señor nos manda sin buscar perjudicar a nuestro hermano.

Si algo nos pide el Señor hoy es que entendamos que el ministerio no se basa en posiciones o rangos, es una lucha constante en la que debemos estar preparados, bien lo dice la escritura "Hijo mío, cuando te acerques al temor (servir a) de Dios, prepárate para las pruebas;"

Cualquier persona que sirve al Señor debe estar preparado para las pruebas y el Señor nos da unas herramientas que debemos usar en las batallas.

Las herramientas son; "mantén el corazón firme" es que al mantener firme nuestro corazón podemos soportar cualquier tentación y así madurar en el Señor. Otra de las herramientas es "sé valiente" ser valientes implica mantener un corazón humilde para ser como niños y "no te asustes en el momento de la prueba;" por que hay alguien que nos cuida, solo debemos estar junto a Él "pégate a él, no lo abandones, y al final serás enaltecido." Y por último, se agradecido con lo que Dios te da;"Acepta cuanto te suceda, aguanta enfermedad y pobreza;"

Y en medio de esta situación, la palabra de Dios nos indica en quién debemos confiar "porque el oro se acrisola en el fuego, y el hombre que Dios ama en el horno de la pobreza." Nos enseña del por qué de esos momentos duros, Dios quiere hacernos unos ministros valientes.

Son la confianza en Dios y nuestra entrega a Él en lo que debemos pensar, no en un rango o título. "Confía en Dios, que él te ayudará, espera en él, y te allanará el camino." y también dice "Los que améis al Señor esperad en su misericordia, y no os apartéis para no caer;"

Ya que las pruebas y las dificultades, amados, no son para siempre.También gozaremos de periodos de bonanza y bendición. "los que teméis al Señor confiad en él, que no retendrá vuestro salario hasta mañana;" otro pasaje "los que teméis al Señor esperad bienes, gozo perpetuo y salvación."

Con toda razón y a base de su experiencia David entona hoy su salmodia diciendo:

"Confía en el Señor y haz el bien, habita en esta tierra y mantente fiel; que el Señor sea tu deleite, y él te dará lo que desea tu corazón.

El Señor cuida la vida de los buenos, su herencia durará eternamente; no se verán desamparados en el momento de la desgracia, en tiempo de hambre se saciarán.

Apártate del mal, haz el bien, y tendrás siempre una morada; porque el Señor ama la justicia y no abandona a sus devotos, sino que los protege siempre, mientras que será exterminada la descendencia de los malvados.

Del Señor viene la salvación de los justos; él es su refugio en momentos de angustia; el Señor los ayuda y los libera de los malvados y los salva, porque se refugian en él."

Dios nos llama hoy a mantener nuestros ojos en la meta y no en las condecoraciones. Estas
pueden ser muy bonitas y llenarnos de sano orgullo, pero no tienen nada que ver con nuestra verdadera razón de ser. Busquemos ser maduros como los niños de Dios y avancemos hacia el premio del supremo llamamiento. Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.
Arzobispo.

Pope Francis to visit Anglican Church in Rome

http://www.anglicannews.org/news/2017/02/pope-francis-to-visit-anglican-church-in-rome.aspx

Pope Francis to visit Anglican Church in Rome


Pope Francis will make a historic visit to an Anglican Church in Rome on Sunday. He’ll join the congregation at the Church of England chaplaincy of All Saints for a short Choral Evensong service; it will include the blessing of a specially commissioned icon and the twinning of All Saints with the Catholic parish of Ognissanti, a Rome church with strong ecumenical ties.

The event comes as part of the 200th anniversary celebrations for All Saints which began with a small group of worshippers holding the first Church of England liturgy on October 27th 1816. The current church, close to the Spanish steps, was built over half a century later, designed by one of the most famous British architects of the Victorian era, George Edmund Street. All Saints is the largest Anglican congregation in Italy and part of the Diocese in Europe.

The church, led by its chaplain, Rev. Jonathan Boardman, and assistant chaplain, Rev. Dana English, was recently granted legal recognition from the Italian State. Diocesan Bishop Robert Innes will be welcoming Pope Francis, together with his suffragan Bishop David Hamid.

During the afternoon liturgy, Pope Francis will deliver a homily and afterwards he will answer questions from members of the congregation. The icon of St Saviour, which will be blessed during the papal visit, has been commissioned and made for the 200th anniversary by a British artist, Ian Knowles, director of the Bethlehem Icon Centre.

In October Pope Francis held a joint service of Vespers in Rome with the Archbishop of Canterbury during a week-long ecumenical summit in Canterbury and Rome to mark 50 years of closer and deeper relationships between the two traditions. At the end of the service, Pope Francis gave Archbishop Justin a replica of St Gregory’s staff. Archbishop Justin took a pectoral cross from around his neck and gave it, as a gift, to Pope Francis.

Located on the site of a former Augustinian convent, All Saints church was built during the 1880s. During the excavation of the site, two bronze heads, a mask of the emperor Nero and a head of leading Roman noblewoman, Agrippina the Elder, were discovered and later presented to Rome’s Capitoline Museums. The foundation stone was laid on Easter Day in 1882 and the first Eucharist was celebrated five years later on Easter Sunday 1887. The neo-Gothic church is noted for its white travertine spire, its marbled columns and arches, and its fine stained glass windows depicting the lives of the saints and martyrs. One of these windows portrays the English monk St Bede, from whose commentaries Pope Francis chose his own Episcopal motto.

The Catholic parish of Ognissanti on the Via Appia Nuova is the titular church of Cardinal Walter Kasper, former president of the Pontifical Council for Promoting Christian Unity. On March 7th 1965, Pope Paul VI celebrated the first Mass in Italian there, following the liturgical reforms of the Second Vatican Council.

Reflexión del día: La Fuerza del Altísimo

La confianza de Dios en el hombre, a los cuales les confió la tierra, es generosa, directa y plena. Pero es aquí donde el enemigo introduce sus dardos de fuego, envenenándonos la mente con incredulidad, sospecha, desconfianza. Y finalmente, llega a la desobediencia.

Caemos en un delirio de omnipotencia que contamina y destruye la armonía, lo sentimos en nosotros mismos y en otros. Pero ¿por qué ocurre esto?, esto no es mas que una vil ilusión provocada por el enemigo, ya que el lo que quiere es alejarnos de la gracia que el señor nos imparte, porque dice el apóstol Pablo escribiéndole a los gálatas: "Porque si alguno se cree que es algo, no siendo nada, se engaña a sí mismo". Y a el mismo apóstol escribiéndole a los corintios nos dice: "Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree ser sabio en este mundo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio".

La ciencia es la primera en levantar la voz altanera, con la razón quiere solucionarlo todo, imponiéndose ante el mismísimo Dios. Nada mas para poner un ejemplo, Stephen Hawking dijo: "En el pasado, antes de que entendiéramos la ciencia, era lógico pensar que Dios creó el universo. Pero ahora la ciencia ofrece una explicación más convincente”. Todo el mundo, creencias, filosofías, tecnologías… Son creencias que golpean nuestra barca, a lo que Jesús responde en el evangelio: "gente incrédula". ¡oh generación sin fe!.

Todos estos ataques a nuestra fe me recuerdan a la historia de un niño que jugaba en un barco mientras se desataba una tormenta: En alta mar se desató una tormenta, el vendaval golpeaba contra la pobre embarcación y las olas la movían con ferocidad. Pero un niño que se encontraba en la proa jugando no parecía enterarse del problema. Un marinero sorprendido por su actitud corre hacia él cuando la tormenta ha pasado y le pregunta: ¿no tenías miedo? "No", responde con voz aguda, "porque mi papá era el timonel"

Es en los momentos difíciles de la vida, en la tormenta, en un dolor grande, donde Cristo sólo pide un poco de fe, basta un poco de fe para obrar el milagro, por eso Jesús le dijo: "¿Cómo que si puedes? ¡Todo es posible para el que cree!". La fe es capaz de mover montañas, la fe es el faro que nos muestra el camino. Por eso debemos pedir siempre, "Señor, creo pero suple mi falta de fe". Amén.

Seminarista Adrián Arellano.

Homilía del día: LA VERDADERA SANTIDAD

Nuestro buen Dios nos llama el día de hoy a ser como Él, es decir: santos. Pero ¿Qué significa esa demanda? Muchos confunden esa exigencia De Dios con forma de vestir, o aseo personal, o desligarse de la familia. Dejemos que sea la misma palabra de Dios que nos enseñe la verdadera santidad.

Dios nos hace una exigencia acorde a su naturaleza y la leemos en las escrituras; "EL Señor habló así a Moisés: «Di a la comunidad de los hijos de Israel: “Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo."

La palabra santidad significa; "separados para un uso específico." Estamos apartados para el uso del Señor, separados para ser diferente del mundo. Pero… ¿En qué sentido?

La santidad tiene que ver más con lo que creemos, con lo que pensamos y hacemos con eso que tenemos dentro. La santidad sale del corazón, por eso dice las Sagradas Escrituras "No odiarás de corazón a tu hermano," De esto se trata la santidad, de no odiar con nuestro corazón a nuestro hermano. Nosotros debemos amar a nuestro prójimo, no importando su carácter o forma de ser y sin discriminarlo.

Santidad no solo es no odiar, sino que es reprender, exhortar, corregir a tu hermano cuando hace mal. NO COMO LOS HIPÓCRITAS QUE LO DICEN A TODO EL MUNDO MENOS A SU HERMANO CON QUIEN TIENE EL PROBLEMA. Y nos lo dice la escritura "pero reprenderás a tu prójimo, para que no cargues tú con su pecado." Dios pide de nosotros que corrijamos lo malo de nuestro hermano y no lo hablemos a su espalda. No guardes en tu corazón lo que le tienes que decir a tu hermano, sino que ayúdalo y dícelo para que ambos puedan seguir adelante en paz. Santidad, es entonces, arreglar las diferencias que tenemos con nuestro prójimo.

Si no hacemos el punto anterior podemos llenarnos de rencor y eso no es santidad porque el Señor dice el día de hoy; "No te vengarás de los hijos de tu pueblo ni les guardarás rencor" y San Pablo añade lo siguiente "Procuren que a nadie le falte la gracia de Dios, a fin de que ninguno sea como una planta de raíz amarga que hace daño y envenena a la gente.” Es que al guardar las cosas en nuestro corazón, es como una semilla que va creciendo hasta que se convierte en un peso insoportable, explotamos y fallamos en nuestra santidad.

Santidad es hacer con los demás como quieras que hagan contigo, dice la palabra de hoy; "sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor" Lo más fácil para cumplir con este mandato de Dios es no hacer lo que no te gusta lo que te hagan.

Pudiéramos decir; bien, eso haré con mi hermano. Pero ¿qué de los que no lo son? El mismo Señor añade aún más a este cuadro de santidad; "EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia."

¿Y qué hacemos con los enemigos que se nos levantan? Jesús nos enseña; "Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial" Sin importar qué tanto mal nos ha hecho una persona, el Señor nos pide trabajar para perdonarlo. Es que hacerle mal a esa persona no te puede sanar, pero perdonándolo sanarás tu propio corazón.

Y nos da el Señor una explicación del verdadero sentido de la santidad, de ser diferentes, de estar apartados; "Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles?" El Señor hoy nos dice esta gran verdad, amar a quienes nos aman no tiene gracia, pues, todo el mundo lo hace. Pero amar a nuestros enemigos nos hace Santos.

A veces hay obstáculos que no permiten que las oraciones sean efectivas, en el Padre Nuestro vemos el porqué "perdona Señor, nuestras ofensas, como también perdonamos a quienes nos ofenden" Así que para que el Señor nos perdone y escuche nuestra oración debemos amar y perdonar a quien nos hace mal.

El cuidado del cuerpo es parte de ese pedido de santidad "Hermanos: ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: ese templo sois vosotros." Santidad es cuidar nuestro cuerpo también.

La santidad también tiene que llegar a nuestra mente. Debemos cuidar con lo que llenamos nuestros pensamientos, por algo dice la escritura; "Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio." Es decir, santidad también es cuidar lo que leemos, lo que escuchamos, lo que vemos… Con razón nos sigue enseñando la palabra; "Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él
caza a los sabios en su astucia.» Y también: «El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos.»" Son esas las acciones que nos hacen perfectos "Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto"

Ahora podemos entender el salmo el día de hoy; " Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su Santo Nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios." Seamos Santos y así nuestra alma podrá bendecir a Dios.

Como hemos visto, muy amados, la santidad a la cual nos llama el Señor, no es un imposición; la santidad es una naturaleza que sale de nuestra vida renovada y transformada por la Palabra
De Dios e iniciada desde nuestro bautismo. Hagamos lo natural de un cristiano y demostremos al mundo que somos diferentes, somos apartados, somos santos para Dios. Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.
Arzobispo.

Homilía del día: ¡Qué bien se está aquí!

¿Hacia dónde quiere llevarnos el Señor? ¿Lo que somos hoy es todo lo que podemos ser o lograr? ¿No es mejor quedarse tranquilo y no salir de nuestra comodidad? Miremos lo que el Señor tiene para nosotros este día.

Estar con el Señor debió ser una aventura, pues, iban de aquí para allá sanando todo tipo de enfermos; paralíticos, ciegos, sordos mudos, incluso revivió muertos. El Señor siempre nos está llevando a nuevas experiencias para nuestro crecimiento. Hoy Jesús llevo a sus discípulos a una montaña "En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. " Y los hizo pasar por una enorme experiencia, y es que Él siempre quiere enseñarnos algo nuevo.

Esas experiencias cambian nuestras vidas y la forma que vemos las cosas ; "Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo." uno de los padres de la iglesia dice que Jesús tomo a Pedro porque representaba lo aguerrido que debe ser un cristiano, Juan porque representaba el amor tierno que debe tener el cristiano y Santiago representa lo teólogo que debe ser el cristiano para defender nuestra fe. Para esta aventura Dios nos pide tener estas tres características.

Y nos lleva el Señor a ser confirmados y crecidos en la Palabra Bendita, esto nos lo muestra esta porción de las escrituras "Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús." Y es que Moisés representa todo el cuerpo de las leyes y Elías representa la unción del Señor, y es eso lo que quiere el Señor, que crezcamos y seamos celosos de lo que Dios nos ha dado como Elías y trabajemos como lo hizo Moisés.

Nosotros, como seres humanos, tenemos como naturaleza estar donde nos sintamos cómodos, viviendo tranquilos y sin esfuerzo, lo vemos en Pedro el día de hoy "Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: –Maestro. ¡Qué bien se está aquí!" pero el Señor siempre quiere hacernos cambiar esa naturaleza.

Quizás estos apóstoles sabían que al bajar les estaba esperando la Cruz al Señor, les estaba aguardando experiencias fuertes en la vida y ellos preferían estar quietos y quedarse donde estaban.

Pedro vio la comodidad de ese lugar y por eso dijo "Vamos a hacer tres chozas, una para ti, otra
para Moisés y otra para Elías." Al fin y al cabo, pensaba Pedro, ¿Quién podía hacerles frente? Allí estaba Moisés que se enfrento al ejercito más poderoso de su época, Los egipcios. También estaba Elías, que hacía descender fuego del cielo. Y estaba Jesús que evidentemente era mayor que los otros dos.

Pero el Señor dice "Estaban asustados y no sabía lo que decía." y es que cuando el Señor nos quiere dar o llevar a algo más grande siempre nos llenamos de miedo, pues, le tememos al cambio, al sale de nuestra zona de confort.

Estando ellos diciendo estás cosas, Dios les enseñó algo que nos lo enseña hoy; "Se formó una nube que lo cubrió y salió una voz de la nube: –Este es mi Hijo amado; escuchadlo." y si escuchamos a Jesús, ¿Qué dice Él de ti, de tu vida, de tu ministerio?

Y ese exhorto debe ser suficiente para cuando lo sobrenatural no se vea y solo reine en nuestras vidas el Señor. Pues, no siempre viviremos la vida con los vestidos blancos, sin problemas, "De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos." Y si esto les pasó a los apóstoles, cuánto más a nosotros.

Notemos que los que permanecieron a lado del Señor no fueron lo que recibieron grandes milagros, como los que fueron sanados de lepra, o la mujer del flujo de sangre o la hija de Jairo, sino lo que escucharon sus palabras.

El Apóstol Pablo nos dice hoy al respecto; "Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón."

Si algo nos enseña la homilía de hoy es a no quedarnos estáticos en nuestra vida cristiana, en nuestra vida ministerial. Quién permanece en el mismo sitio solo llegará al mismo lugar y tendrá los mismos resultados. Oír al Señor, seguir adelante, olvidar el pasado y proyectarse a la meta de Dios para para nuestras vidas debe ser nuestro cotidiano pensar para la gloria de Dios, beneficio de su pueblo y bendición de nuestras vidas. Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.
Arzobispo

Homilía del día: EL PRECIO DE SEGUIR A JESÚS

Una vez que Jesús ha encarado duramente a Pedro con esas palabras tan duras: "Apártate de mí, Satanás" Habla el Señor a sus seguidores para que entendemos de una vez por todas que a Él le importa mucho que hagamos las cosas a su manera.

El se dirige hoy a aquellos que decimos ser sus seguidores, sus discípulos.; "En aquel tiempo, Jesús llamó a la gente y a sus discípulos y les dijo: –El que quiera venirse conmigo," Bien sabemos que no todo el mundo quiere seguir a Jesús, y todos nosotros, que sí queremos, debemos escuchar este llamado y obedecer su mandato.
Pues, el Señor coloca los tres requisitos indispensables para seguirlo:

El primero, aunque parece algo irracional, es interesante; "que se niegue a sí mismo," y debemos preguntarnos ¿Qué significa negarse a sí mismo? Esto no es otra cosa que negar nuestra agenda, nuestros planes, nuestras vidas y supeditarla a sus planes, a su propósito, a la vida de Dios en nosotros. Por esto dice el apóstol Pablo "Por lo tanto, el que está unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; se convirtieron en algo nuevo." Debemos ser una persona nueva y dispuestas a cumplir la voluntad de Dios.

El apóstol nos da también un consejo práctico para negarnos a nosotros mismos "Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante," Es que debemos olvidar lo que una vez fuimos para aceptar lo que Cristo ha hecho de nosotros.

Lo segundo que nos pide el Señor es "que cargue con su cruz" Cargar la cruz es señal de sacrificio y… ¿Qué nos pide el Señor que sacrifiquemos? El Apóstol Pablo nos sigue enseñando "En cuanto a mí, jamás se me ocurra jactarme de otra cosa sino de la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo." Tomar la Cruz es saber que el mundo no es quien tiene el control de nuestra vida, el Apóstol Santiago nos aclara un poco más este punto "¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios" pues, si queremos permanecer en el Señor el Apóstol Juan nos afirma "Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre."

El tercer requisito es; "y me siga." es que seguir al Señor es avanzar, hacer el trabajo que Él nos manda a hacer y hacerlo a su manera. En este mundo egoísta es un trabajo descomunal porque al hacer la voluntad de Dios y seguirlo se crea dos grupos de personas; los que dejaron todo, tomaron su cruz pero no lo siguieron y se quedaron criticando a los que se mueven, y por el otro lado lo que dejaron todo, tomaron su cruz y hacen la voluntad de Dios aunque tengan personas que se les opongan.

Seguir a Jesús significa hacerlo a la manera de Él, y tres ejemplos de ello es cuando Jesús dice: "Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;"
El segundo ejemplo es "Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen"

Por último, tenemos este tercer ejemplo "Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios" Notemos que aunque las personas digan algo que se ha hecho así por tradición, Jesús con autoridad dice "Pero yo os digo" Esto nos enseña a obedecer al Señor sin importar lo que este en nuestra contra. Esto es seguir a Jesús.

El Señor nos da una última sentencia, "Mirad, el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará." Nunca pensemos que por seguir a Jesús perderemos nuestra vida, al contrario, lo ganaremos todo, con razón sigue diciéndonos Jesús "Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida? ¿O qué podrá dar uno para recobrarla?"

Y Jesús pone en perspectiva nuestra lucha "Quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta época descreída y malvada, también el Hijo del Hombre se avergonzará de él cuando venga con la gloria de su Padre entre sus santos ángeles." Sigamos a Jesús con diligencia y sin vergüenza, pues, ganamos todo por cumplir su voluntad y seguirlo en este mundo que sin duda alguna es más malvado y perverso que en los tiempos de Jesús.

La vida cristiana está llamada a ser vivida con Cristo y en en Cristo. No se puede ser un verdadero discípulo haciendo las cosas de manera diferente a la que nos muestra el Maestro. Tomemos nuestra cruz y sigamos a nuestro amado Salvador. Amén.

Mons. Alexander J. Barroso U.
Arzobispo

Homilía del día: HIJOS CRECIDOS

Si algo desea Dios nuestro Padre de nosotros es que seamos hijos crecidos en Él, capaces de discernir entre lo bueno y lo malo y actuar en el propósito del Señor.

Luego del diluvio, Dios establece un pacto con Noé; "Pondré mi arco iris en el cielo, como señal de mi alianza con la tierra." Hoy nos enseña la Palabra que nuestro Señor es un Dios de pacto, pues, lo hizo con Abraham, Isaac, Noé, Moisés, David. En este sentido nosotros los cristianos tenemos la señal del mejor de los pactos, y más que señal la certeza inigualable que nos da la Eucaristía y lo que esta representa.

Siempre después del pacto, Dios hace una exigencia, y lo hizo con los patriarcas, y nos preguntamos ¿cuál es esa exigencia con nosotros?; Pues bien, nuestro buen Dios desea que como hijos de Él podemos hacer algo que todo padre desea con sus hijos: "Dios bendijo a Noé y a sus hijos diciéndoles: –Creced…" Y precisamente esa es la exigencia que Dios nos hace a nosotros.

Ese crecimiento es lo que hará desarrollar nuestro señorío y capacitará para hacer lo que Dios nos pide y así podremos ser fieles ministros que poco a poco llegarán a la estatura de la plenitud de Cristo como decía el apóstol y así pasará lo que nos dice el libro de Génesis hoy "Todos los animales de la tierra os temerán y os respetarán…"

Pero… ¿Qué significa Crecer? Crecer significa cuidar la vida de nuestro hermano, de nuestro prójimo, por eso dice la escritura "y al hombre le pediré cuentas de la vida de su hermano." Y es cuidar a nuestro prójimo de cualquier mal, incluso de nosotros mismos "Si uno derrama la sangre de un hombre, otro derramará la suya; porque Dios hizo al hombre a su imagen."

Y no solo eso, sino que también significa saber quién es el Señor en nuestras vidas, "El les preguntó: –Y vosotros, ¿quién decís que soy? Pedro le contestó: –Tú eres el Mesías." crecer significa también aceptar la voluntad del Señor, significa entender lo que Dios nos dice, y no oponernos al designio de Dios "Y empezó a instruirlos: –El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los senadores, sumos sacerdotes y letrados, ser ejecutado y resucitar a los tres días."

Crecer en en el Señor significa no oponerse a sus planes "Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo." Porque de resto, nos dirá lo que le respondió a Pedro "Jesús se volvió, y de cara a los discípulos increpó a Pedro:–¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!"

Esto es lo principal de la meditación de hoy, evidentemente conocer al Mesías no es lo mismo que entender al Mesías. Pedro hace unos versos antes proclamaba a Jesús como Dios y el mismo que manifestó entre los discípulos quien era el Señor, es el mismo que minutos después adversa los planes de Dios.

Una cosa más. Notemos que Jesús luego de llamar Satanás a Pedro por su adversión le aclara por qué le dice esto: ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios! Si te opones a la voluntad del Señor, estas pensando como piensan los hombres y no como piensa Dios. Para pensar como Dios, tenemos que aprender a escuchar sus pensamientos, a atender a su llamado y obedecerle en todo, el Señor nos invita a crecer con una mente cristiana.

Usaré al apóstol s. Pablo para concluir la homilía de hoy: “hasta que todos lleguemos a estar unidos por la fe y el conocimiento del Hijo de Dios, y alcancemos la edad adulta, que corresponde a la plena madurez de Cristo. Ya no seremos como niños, que cambian fácilmente de parecer y que son arrastrados por el viento de cualquier nueva enseñanza hasta dejarse engañar por gente astuta que anda por caminos equivocados.” Efesios 4:13-14

Mons. Alexander J. Barroso U.
Arzobispo.