Venezuela, un país que se cae a pedazos

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(Orlando Carmona, Caracas).- Mis disculpas a todos nuestros lectores por no tener a tiempo las publicaciones que siempre con mucho amor hemos presentado para ustedes. La demora se debió a que en estos días hemos estados muy atentos sobre la difícil situación que vive nuestro país, he estado en contacto con muchas personas y páginas siguiendo de cerca lo que acontece.

Al respecto quiero decir lo siguiente:

Nuestro país atraviesa una grave crisis, no como consecuencia como dice el gobierno que se debe a los estudiantes y a un golpe de estado que se avecina. A los personeros del gobierno quiero decirles que ellos llevan 14 años al mando y la pregunta que cabe es ¿Qué han sembrado? La respuesta es muy fácil: odio, violencia, muerte, descomposición, corrupción, vejación, falta de libertad entre tantas otras anti-virtudes que me llevaría horas nombrarlas.

Hemos sido por años un país productor de petróleo y una de las promesas electores de esta mal llamada “revolución” es que iba a diversificar la economía ¿Qué pasó? Todo lo contrario hoy en día somos más dependientes del petróleo como nunca, si el precio baja ostensiblemente les aseguro que seremos muchos los venezolanos que nos veremos en situaciones difíciles, especialmente la clase pobre que sería la más afectada por dicha baja. Ni hablar de las reservas internacionales operativas que están por el suelo, puedo decir que Venezuela está casi quebrada, la inflación galopante y el PIB sigue dependiendo principalmente de la producción de petróleo y el dinero inorgánico que se produce.

La violencia es el pan de cada día, los venezolanos vivimos en zozobra, en el 2013 hubieron 24.763 muertes violentas, es decir 79 asesinatos por cada 100.000 habitantes, un promedio de casi 70 homicidios diarios, lo que indica que vivimos una guerra diaria en nuestro país. En Guatemala por ejemplo en el 2013 hubo 6.072 muertes por hechos violentos.

Los tribunales no funcionan, solo están presos los “Juan bimba”, es decir aquellos que no tienen dinero para el soborno, los poderes están rodilla en tierra con el gobierno.

No quiero seguir añadiendo estadísticas rojas a esta revolución que lo que ha traído es más pobreza y en donde han hecho que muchos venezolanos vivan sin trabajar a través de las llamadas misiones. Sin embargo el peor hecho es que muchos Venezolanos se han alejado de Dios, la práctica de santería y brujería por parte del presidente fallecido fue el pan de cada día, un día era católico, otro protestante y así iba como los vientos soplaran.

Por todo lo antes expuesto y por mucho más no quiero permanecer pasivo viendo que mi país se derrumba, mis ideas, oraciones y mi pluma siempre estarán al servicio de la justicia y la paz, aunque les soy franco, este momento es delicado y se necesitan acciones firmes para enfrentar un gobierno que no respeta al ser humano.

Los venezolanos debemos vivir en fraternidad, un partido político no debe nunca dividirnos. Debemos saber distinguir los signos de los tiempos porque nuestro país se cae en pedazos.

www.pronosur.org

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